10 Reto Literup 10.2016. 

Escribe sobre un recuerdo de tu niñez. 

Título: Los sueños, ¿sueños son?.

Y entonces caí rendido. No recuerdo la tensión acumulada de aquel día o la necesidad de un momento cálido, de esos para los que los seres humanos fuimos diseñados.

Y me encontré en una gran oscuridad, que no sé el momento exacto pero se convirtió en un pasillo con el suelo gris, a juego con la sensación que transmitía el entorno, si es que los entornos pueden transmitir, paredes blancas igual de tristes que el ambiente que se respiraba, si es que los ambientes dejan olor. 

No sé a qué altura pero veo una puerta y estoy como de rodillas, soy muy pequeño, y a mi alrededor hay gente a mi lado que me hace ver que son muy altos. No recuerdo lo que lo inició pero al entrar en esa habitación, a mano derecha, encuentro las ruedas de una cama más alta de lo común, con sábanas a juego con las paredes. 

Oigo un pequeño balbuceo que, lejos de ponerme triste, hace que quiera cantar, saltar y sonreír. Recuerdo a esa mujer que prácticamente no podía ni hablar. Piel tan fina como el recuerdo que dejó. Un pelo blanco, tan pura como su personalidad; y unas ganas de vivir que poco tenían que ver con ese edificio. 

Veo a mis tíos, creo, y de la mano me cogéis papá y tu. No sé cuánto tiempo estuvimos pero fue como un segundo y una vida, todo a la vez. Salimos y despierto. 

Mi madre me dijo, horas mas tarde cuando le conté aquel sueño, que, en realidad, no lo fue. Sucedió así, fue uno de tantos días en los que con unos 4 ó 5 años, visité a mi abuela con una enfermedad de Alzheimer avanzada. Que no me pregunten cómo pero mi mente tenía almacenado ese recuerdo que soñé 20 años después. Que no me toquen la cabeza, porque ese agridulce recuerdo, lo quiero tener siempre. 

09 RETO LITERUP 06.2016.

Describe tu hogar de ensueño como si estuvieras viviendo en él ahora (en presente).

Título: Una casa con vistas.

Buenas tardes, por favor pasen, como podéis comprobar el recibidor es espacioso, a la izquierda podéis encontrar la amplia cocina, todo blanco si, la mierda se ve mejor lo sé, pero quería sensación de amplitud, por supuesto la isla que no falte, ya se la recomendé a una amiga pero no le convencía. 

Si, efectivamente esto es un desayunador, se lo vi a una amiga en su casa de Madrid y me pareció de lo más práctico, le llamo Mari Carmen, a mi madre siempre le hacía ilusión y nunca lo tuvo. Prácticamente es su rincón favorito, cada vez que viene es el único sitio de la casa que dejo que me organice y tenga a su gusto. 

Si, la cocina tiene pared con las zonas externas y el recibidor pero quería dar un espacio abierto al salón pero separado con esta barra. Tengo un grupo de amigos con los que quedo para jugar a juegos de mesa y siempre acabamos aquí, las butacas tienen respaldo y reposa-brazos y son bastante mullidas por lo que son cómodas. Quise invertir en un espacio que invite a quedarse pero elevado, hasta a mí me cuelgan las piernas, imagínate. 

Este es el espacioso salón, quería un par de sofás donde sentarnos o tumbarnos y un par de sillones, al principio era uno pero nos acabábamos peleando por ocuparlo, tiene función de masaje, no te digo mas. 

Detrás del sofá principal veis la mesa de madera. Resistente si, para cualquier situación es fantástica la verdad. Las sillas son un poco como los taburetes que os he enseñado antes en la barra, ya que vienen visitas quiero que estén a gusto y que si algo tiene que dormirse sea su culo por pasar horas comiendo y charlando. 

En la planta de arriba están los dormitorios pero antes de subir, dejarme que os enseñe mi rincón. Todo madera en distintos tonos, muy nórdico, y algún mueble en blanco. Una mesa con mi ordenador, donde trabajo y lo mejor es esto, espera que levante la persiana. Vistas a la terraza gracias a una cristalera por la que puedo acceder y ver toda la ciudad y el monte al fondo. 

Si salimos del despacho, por este pasillo podemos acceder al baño con pie de ducha, la mampara transparente claro, y en frente un dormitorio para las visitas, o para tener la plancha si las visitas no se quedan a dormir la verdad. No te voy a mentir, hay una cama pero el armario nos sirve más como almacén de edredones, toallas, mantas y algún trasto. 

Y saliendo del pasillo tenemos el recibidor otra vez, y las escaleras que dan a la planta de arriba, si me acompañáis os la enseño. Conforme llegamos al pasillo tenemos un ventanal que ayuda a iluminar la biblioteca, tengo que aprovechar la pared porque entre todos tenemos una buena colección, no es recomendable la luz directa, pero por suerte sólo da unas horas concretas del día. 

A la izquierda de la escalera sus habitaciones, con su mesa, armario, ahí la cama, y un gran espacio donde poder jugar y demás. Y al otro lado, la nuestra. Como veis parte del techo es una claraboya, disfruto mucho de las siestas con luz natural, se puede hasta tomar el sol según la hora que sea, y por las noches da mucho juego la verdad. 

Aquí tenéis el baño íntegro en la habitación por el que tenéis que pasar por nuestro vestidor, no es gran cosa pero no quería tener armarios, pocos muebles y zona de relax. Y encima de lo que sería parte del salón y lo que llamamos invernadero, tiene su espacio, una ''microterraza'' cerrada donde hay otra mesa de estudio y sus cosas. Si, cuando no está es mi rincón también, no te voy a mentir. 

Y ya, si venís, os enseño el invernadero, no es más que un tramo de la terraza, son 50 metros de terraza, así que para los días de invierno o lluvia, pusimos un riel disimulado en el césped artificial. De esa forma no se ve, y podemos cerrar herméticamente los cristales y poder disfrutar del calorcito de la casa en invierno o ganar metros si queremos estar al fresco. Claro, claro, una vez que lo abres entero el salón se queda prácticamente sin una cuarta pared. 

Las ventajas del ático. ¿os parece si hacemos la comida y nos sentamos? Uy, no sé qué es lo que suena. Espera...ah si. 

El puto despertador. Buenos días.

08 RETO LITERUP 08.2016.

Reescribe algo que escribiste hace tiempo, pero usa un narrador distinto. 
El relato elegido es: Relatos a Martes: 01. El viejo del bar

Cruzó las principales calles de Manhattan, abrazado por el veraniego calor de agosto. Una vez llegó donde quería, del bar que había en la esquina, se asomó un hombre viejo con un delantal mientras se limpiaba las manos, invitándole a entrar con la mano derecha. Él rechazó la invitación. Subió a su casa y escuchó algo de música intentando relajarse del estrés de su trabajo. 

Sentado en su casa, frente al bar, esperó al técnico del aire acondicionado con la compañía de su botella de vino. Sonrió cuando vio el letrero de ‘’Joe’’, otro cliché, y comenzó a recordar la historia mientras la oía cantar junto a su piano mediante el reproductor de música. 

Fue hace muchos años, casi se puede contar en décadas. Un joven camarero con aspiraciones trabajaba en un discreto bar del metro, fuera de la sociedad pero en las antípodas de la ignorancia. Dudaba de si era consciente de cómo ayudaba a la gente tan solo dándoles un buen café y un lugar seguro. 

Mientras Jerry tomaba otro trago de su copa de vino, recordaba como en aquellos años se tomaba religiosamente su café a las 07.30 h. de la mañana. Siempre le dejaba propina por escucharle sin resignación. Recordó a la anciana Mary, no tan anciana claro, y a otros clientes que se convirtieron en familia. A veces Joe resultaba ser de los mejores psicólogos de la ciudad sin haberse matriculado si quiera en la universidad. 

40 años después los suspiros pesaban. Y como si de la nada hubiera una compensación del universo, encontró un local en venta. Por primera vez, Joe, se aventuró a probarse, de cumplir su arriesgado deseo de tener su propio bar. Jerry recordaba terminándose su copa de vino lo feliz y nervioso que estaba Joe cuando se reunió con los dueños, una pareja de esnobs que sólo querían quitarse de encima el local. Al fin lo consiguió. 

Hace unos días quitó el cartel de se busca camarero, no podía olvidar la cara de la territorial Mary viendo con una muesca dibujada en la cara al nuevo chico que entró a trabajar en el bar. Jerry notó que Joe y él se trataban con una cercanía extraña, puesto que no se conocían. 

Dejó la copa de vino en la mesa del salón mientras llamaban a la puerta gritando ‘’¡Jerry, soy el vecino, abre, el técnico se equivocó de piso!’’. Se puso una camisa para tapar algo su torso, luego bajaría al bar de Joe.

07 Reto Literup 07.2016. 

Escribe una historia ficticia sobre un encuentro con una celebridad en un restaurante. 

Título: Quién podía imaginar que viviría este viaje. 

Estaba por la zona de Retiro con mis primos de Madrid, todo madrileño que se precie tiene unos primos en Murcia, eso lo sabemos todos. Y decidimos entrar a un restaurante al que ponían por las nubes todas las páginas de reseñas. Al entrar y estar media hora, descubrimos lo que ya sabíamos, que la mayoría de las reseñas estarían compradas, espacio pequeño, mala atención y precios demasiado elevados incluso para ser el centro de 'Madriz'. 

Caminando para buscar otro sitio donde tomar algo, nos acordamos que cerca había un restaurante nuevo, lo suficientemente pretencioso para no ser cargante y con precios que demostraban su desconocimiento entre la gastronomía madrileña. Al sentarnos en la mesa y hablar con el camarero nos reconoció que no llevaría abierto el sitio más de 2 meses. Disfrutamos de unos buenos entrantes cuando, de pronto, empiezo a sudar y a ponerme nervioso, la veo entrar. 

En mi cabeza comienza a sonar a piano la sintonía de la serie de televisión en el que la descubrí (quién podía imaginar que volvería de este viaje…), por un segundo pienso en acercarme a pedirle una foto y un autógrafo, lo típico, pero justo cuando me levanto tras pedirle disculpas a mis primos por dejar la mesa, a ella la llaman por teléfono y sus dos acompañantes piden por ella al camarero, con lo que sutilmente, con mi metro noventa de altura, me vuelvo a la mesa y finjo que no ha pasado nada, así no se nota que al sentarme he calculado mal y casi me caigo de la silla. 

- ¿Qué te crees que estás en su serie o qué? - me dice mi prima entre risas. 

Rojo de la vergüenza me acomodo en la silla e intento distraerme con el primer plato. Dirijo mi mirada a su mesa y veo como por un segundo nuestras miradas se cruzan. La esquivo rápido y me creo que no lo ha notado. 

Le mando un WhatsApp a mi madre ‘’mamá que es ella, no me lo creo¡¡’’ así de bien escrito. Llega el segundo plato y doy por perdida la oportunidad que había soñado más de una vez. Pero, como suele suceder en ocasiones, lo que piensas que va a pasar es lo opuesto a ello. 

Cuando termino el segundo plato y pedimos el postre, me entra un hormigueo en la nariz, de esos estornudos que tardan en llegar. Y cuando llegan son inoportunos. Por no estornudar sobre el plato de comida, me giro para estornudar en el pasillo. Con tan mala suerte que le estornudo prácticamente en todo el vestido. 

Le doy un pañuelo y mientras me limpio la nariz le pido disculpas con la voz más nasal que me podía salir en ese momento. Y en ese momento, quería morirme. Ella actuó como si nada, me dijo que no tenía importancia, se fue. 

Salgo para pedirle disculpas, una de sus amigas estaba en el aseo y el otro bajó a por el coche. Le digo lo agradecido que estoy por su trabajo y lo que supuso para mí crecer bajo las carcajadas que me provocó junto con el resto del reparto. 

- Venga anda, que pensaba que me estaba volviendo loca al creer que tenía un acosador mirándome. - llega el ascensor – tienes el tiempo de un cigarro que es lo que tardará mi amigo en llegar con el coche - 

Una luz parpadea, un ruido raro, y entre el piso 1 y la planta baja, el ascensor se queda parado. Nos avisan desde fuera que tardarán como una hora en sacarnos.

- te dejo que fumes aquí dentro si no te importa que hablemos un rato – le prometí no ser un fanático pesado. Pero tenía mucho que agradecerle, por que claro, ella tenía que estar dispuesta a escuchar a cada desconocido que se le cruzara por delante. (Cáptese la ironía). 

Así como muchos otros seguidores de su trabajo en teatro, cine y televisión. Le conté como 7 vidas fue mi refugio en los peores días de bullying y como el teatro amateur y la comedia me acompañaron durante mi vida. Por supuesto no pude evitar preguntarle por cómo era trabajar con sus compañeros de reparto y, en especial, con la mejor repartidora de collejas del mundo. 

Comprobó que era algo histriónico pero no un loco. Obviamente nos hicimos una foto, bueno tres y ella eligió la que mejor quedó. A mí, la verdad, me daba igual como saliera yo. Había cumplido una oportunidad que poca gente tenía. Dar las gracias. 

Me dieron ganas de pedirle su número de teléfono una vez nos sacaron a la hora y media, pero me conformé con poder escribirle al mismo mail al que le escriben medios, representantes, etc. Y le amenacé con subir a Madrid a ver una obra suya y saludarle. Blanca me contestó sonriendo que la única condición que me ponía es que el saludo durase un cigarro, y al aire libre. Sin ascensores. 

Y me despierto de este relato en 3, 2, 1.

06 RETO LITERUP 06.2016.

Escribe un relato en el cual el personaje principal sea alguien que conozcas hoy. (Como hoy 16/01/2024 no he conocido a nadie nuevo, he escrito pensando en alguien a quien conocí recientemente).

Título: Una joya repulsiva. 

Y entonces me encontré fumando con ella. Con su historia contada por su sonrisa. Una sonrisa caracterizada por las cicatrices que le acompañan. Es una joya a la que lo que le importa es sobrevivir día a día. 

Avanzar dejando atrás sus penas no es fácil, pero convierte el lastre de sus emociones en energía para seguir empujando sus sueños. Empuje que no le costará gran esfuerzo, los brazos son de carne y hueso, pero su corazón de hierro resiste cualquier problema. No hay oxidación que le impida dejar de latir con fuerza. 

Y entonces me contó otra historia. O la continuación de la misma. La verdad que estaba absorto en su energía, esa vibración positiva que se describe como ‘’uy, pues era como si nos conociéramos de toda la vida’’. Me resultaba divertido que se llamara así misma repulsiva, pero entendí perfectamente la analogía.  

La apariencia no nos hace bellos. Sino nuestra actitud ante lo que el devenir nos lanza para afear nuestras emociones. Si sabes continuar, la fealdad sólo la ven los envidiosos que te ven brillar.  

Y entonces me encontré una joya repulsiva. Conocerla fue breve, pero intenso. Solo espero disfrutar mucho tiempo presenciando su brillo.

05 RETO LITERUP 05.2016.

Escribe una historia con tu canción favorita como argumento.

Título: El resto, no está escrito.

Observó aquella mesa que tanto le sirvió como soporte de sus musas. Donde sus dedos gozaron del teclado como herramienta de traducción entre lo que sucede en su cabeza y la aventura de renglones que queda plasmada en cada folio. 

Saboreó las mieles hasta tal punto que se vio superado por sus propios miedos. La angustia de volver a ser el mediocre de antaño le supuso tal bloqueo que sus piernas se convirtieron en el tipo de cimientos que siempre huyó. Al final se demostró a si mismo, que también era un hipócrita. Como todos los que había criticado. Pocas veces nos salvamos de nuestras propias imperfecciones. Si alguien lo ha conseguido, que levante la mano. 

Una voz se oyó en el ambiente:

Staring at the blank page before you. Open up the dirty window. Let the sun illuminate the words that you could not find.  

Y, aunque no le pareciera la opción más cuerda, le pareció la única opción, seguir a su voz interna, la que se oía en el ambiente. Y le hizo caso. Comenzó por la página en blanco que había frente a él. Abrió esa sucia ventana manchada por sus miedos, y dejó que el sol iluminara las palabras que tantos años le costó encontrar. 

Release your inhibitions. Y por fin, se desinhibió. 

Como Platón y su caverna, consiguió cruzar ese umbral del miedo, esa píldora de mediocridad que había tomado a diario, casi casi después de las comidas. Y comenzó a redactar el primer renglón. Una pequeña sonrisa se esbozó en su rostro al finalizar el primer párrafo. Parecía que las plantas que tenía alrededor de él en su habitación, junto a una ventana por la que miraba cuando las musas descansaban, adquirían mejor color. 

Cuando se dio cuenta había finalizado un capítulo. Y las pequeñas arrugas que comenzaban a formarse en su frente desaparecieron. Poco a poco sentía su cuerpo rejuvenecer. Los estímulos de su mente iban esbozando un esquema de todo el libro mientras iba escribiendo el segundo capítulo. El coro góspel de la canción ayudó al último empujón. Finalizó dos capítulos en un sólo día. Cuando terminó de escribir, levantó la vista y, en el reflejo de la ventana, ya no veía al hombre que dejó el tiempo pasar. Sino al niño que soñaba con tener historias que contar al mundo, y así, tener algo que compartir. 

Por lo que decidió, por primera vez en su vida, que el miedo sería el motor para demostrarse que, simplemente, podía lograrlo. 

Drench yourself in words unspoken. Live your life with arms wide open. Today is where your book begins. The rest is still unwritten.  

Empápate de palabras no dichas. Vive tu vida con los brazos bien abiertos. Hoy es cuando tu libro comienta. El resto no está escrito, todavía.  

Canción: Unwritten – Natasha Bedingfield. No dejéis de escribir cada día de vuestra vida. 

04 Reto Literup 04.2016. 

Escribe un relato que tenga lugar durante tu estación favorita del año y que esta tenga importancia en el desarrollo de la trama.

Umm, parece que empieza a notarse el final de marzo. Cómo necesitaba notar temperaturas más suaves. Espero grandes momentos esta primavera. La gente se pregunta qué hago aquí, pero, la verdad, es que se me pasa el día volando aquí en el jardín. 

Después de invierno, y aunque algunas de mis hermanas ya no estén, comienzo a crecer expectante de ver qué me trae esta nueva vida. Mi cuerpo vibra con cada rayo de sol que incide en mi. Y mira que estoy bien a gusto al abrigo de este árbol. Dicen que sus raíces crecen bajo tierra, estoy ansiosa por notar alguna. 

Mira, una pareja se abraza mientras pasea. Vaya, esa pareja que se ha cruzado con ellos está discutiendo. ¡uy! Otro perro que se cree que soy su retrete. Qué maravilla, se levanta algo de tiempo y me acabo de quedar bien seca. 

Jo, el sol comienza a marcharse, otro día de marzo que se va. Espero que mañana venga mi amiga, la hija de la reina, no me codeo con cualquiera claro. Ais, otro que se me acerca demasiado, que molesto es esto de no disfrutar del jardín como yo quisiera. 

Y ahora golpes, ¿Qué estará poniendo?. Ah, es un cartel de madera, bastante bonito por cierto. 

‘’Cuiden el entorno. No pisen las plantas, y dejen limpio el jardín para disfrutar de la primavera’’ 

Una flor como yo, no se merece menos. Ojalá fueran más de tres meses. 

03 RETO LITERUP 03.2016.

Empieza una historia con: “Estoy de pie en mi cocina…”. Debe ser una historia de suspense.

Estoy de pie en mi cocina, con las manos cerca de la encimera por si me caigo. Otra vez vuelve a suceder. Pero mis pies se ven frenados por mis taquicardias. El frío sudor adorna el momento que más temía desde hace un par de semanas. 

Vuelvo a oír sus pasos. Retumban en mi cabeza. Me llama. Siento como si estuviera cada vez más cerca, noto su calor tocando mi cuerpo, y otra vez esa sensación de ahogo cada vez que me abraza. Me resisto a defenderme, parece que duele menos si me dejo llevar. Pero no quiero dejarme llevar, mis lágrimas son el síntoma de que esto no esta bien.  

Noto como su aroma ya me rodea. Me está hablando pero quiero no entenderle. Espero que mi cita se retrase porque si no puede ser peligroso para los dos. Mis manos no responden, ya se hace cargo él de mi. 

Otra vez no. ¡Por favor¡. Lanzo al aire una súplica sorda. Vuelve a olvidarse que yo soy lo primero. Pasan unos segundos y mi cita llama a la puerta. Le grito que se vaya. Pero insiste. Él me susurra que todo irá bien si no me resisto. 

Otro golpe en la puerta y doy un golpe en la encimera gritando que se vaya. Insiste. Me ahoga, está apretando cada rincón de mi ser y dejo de dominar la situación. 

Ahora todo se ve como estuviera en un rincón observando la situación. Mi mano abre un cajón. Coge un cuchillo que escondo en mi espalda. Grito que se detenga pero ahora él no quiere entenderme. Abre la puerta. 

- hey, ¿estás bien?, estaba asustada – mi cita entra sin saber, que cuando cierre la puerta, sacará un cuchillo. 

Y yo, desde el otro lado de mi mente, no puedo hacer nada. 

02 RETO LITERUP 02.2016.

Reescribe la escena de don Quijote con los molinos de viento, pero imaginándose que se enfrenta a hordas de zombis.

Volverán a llamarme loco. Ese es el precio que debo pagar por el trato que cerré con la agencia. Menudo proyecto. Ahora me encuentro aquí, frente a la batalla. Tras de mí un elegante coche de lujo, para eso siempre hay dinero, se debe ostentar antes que ayudar. A unos pasos sé que está él, ahora dice que se llama Sánchez pero a mí no me engaña, tiene su esencia, y su panza. Y alrededor de mí, siento el viento que me abraza. 

Efectivamente son molinos lo que dicen que tengo delante. Pero a mí no me engañan, este perro viejo sabe mucho, y mucho es lo que tengo que esforzarme para que no me echen al olvido. Seguiré luchando por la conquista de mis hazañas, por mantener el título de hidalgo y porque, aunque pasen los siglos, seguir siendo ingenioso. 

Levanto mi lanza, y me preparo para correr. A unos metros veo que se acerca paseando una familia entre los molinos, no me importa, mi misión es mayor. Echo a correr, empuño la lanza, y consigo vencer a dos de un solo chispazo. Esta nueva herramienta que me han proporcionado es maravillosa. 

No son tan lentos como me habían dicho, estos zombis se mueven algo más rápido, ¿Dónde quedarán los zombis que iban tan lentos que no desgastabas energías entre cargarte a uno y a otro? Pobres zombis, si el proyecto hubiera salido bien, en fin, no debo pensar en ello, debo urdir una estrategia que me ayude a vencer la horda de 30 antes de la hora prevista. Esta prueba, no se me escapa. 

--*-- 

- Sé que debemos ir a Triana antes de mañana pero el sujeto está cumpliendo con lo previsto, debo vigilar de cerca para que los viandantes y demás coches no descubran la verdad – yo con el pinganillo sin poder hablar, vigilando al loco este y esta tía pensando en llegar a casa. 

- Perfecto Sánchez, el sujeto responde bien pero debemos ser cautos - 

Lo mismo parece que se preocupa por Quijote, que lo mismo está pensando en llegar a casa. ¡Puta tapadera! Esto es más difícil de lo que pensaba. Veo como se ha cargado a dos de una sola tacada, y eso que estos han salido más raudos que la anterior tanda. Ya me lo dijeron en el entrenamiento, cero escrúpulos. 

--*-- 

Tengo que llamar a la cuadrilla. Miro el reloj y el holograma muestra que llegarán según lo previsto. Desde el coche tengo buena vista, este proyecto seguro que sale adelante. Ya se ha cargado a 10 en lo que he hablado con Sánchez, va a buen ritmo, tengo que hablar con el jefe para que felicite al laboratorio. Estos alemanes siempre sorprenden al mundo con su ciencia. 

- Gallardo, soy yo – otra vez con lo mismo – No te pienso llamar Viz..lo-que-sea, ponte como quieras. El objetivo va cumpliendo según lo prometido. Así que no demorarse. 

Por Dios, qué asco da ver a estos seres intentando acabar con Quijote, sueltan menos flujos y su piel es menos verde, estamos consiguiendo los resultados que queríamos. Lo de este hombre es increíble, pero más aún es ver a la gente grabando lo que se supone que ven, un viejo peleándose con molinos. Si ellos supieran. 

Ahí llega Gallardo, pero no entiendo por qué desenvaina una espada. No es lo establecido. Tengo que avisar a Sánchez por el pinganillo. “Desobediencia de protocolo, ¡repito, desobediencia de protocolo!”. Tengo que bajar para interceder pero espero que sean pocos los civiles que tengamos que intervenir. 

Por suerte, la horda ha sido erradicada. Espero que estos dos tengan las luces de alejarse de los civiles antes de envainar sus espadas.


 

01 Reto Literup 01.2016. 

Hace años, un gran apoyo literario (y mejor amigo), me habló de los retos que Literup ofrece en su blog. Contacté con ellos vía mail y me dieron permiso para apoyarme en ellos para ejercitar mi redacción literaria y creatividad. Así que iré intercalando los retos que ofrecen con relatos de ‘’ideación’’ propia. 

Reto 01, Año 2016: Escribe sobre un sueño o pesadilla que hayas tenido esta semana. 

No sé si tengo los ojos abiertos, o si la oscuridad vuelve a darme su frío abrazo. Intento calmarme, sé que debo ser yo quien encuentre la solución, pero vuelvo a verme en esta habitación de cuatro paredes, en dos de ellas hay unos barrotes por los que el viento parece colarse de vez en cuando. Comienzo a tiritar, más por miedo que por frío. 

Otra vez ese latigazo, cada vez más fuerte. Caigo al suelo y noto escozor en mis manos. Me giro, pero no veo a nadie. Alejo mis manos de mi cuerpo como si así se calmaran, igual es autosugestión pero parece que funciona. 

Una puerta parece abrirse en una de las paredes. Yo entre las dos ventanas y frente a mí parece hallarse una salida. Acerco las manos a mi cuerpo para intentar prepararme, y la puerta desaparece. Mi sorpresa hace que actúe y las vuelvo a separar. La puerta vuelve a estar ante mis ojos. Bajo los brazos y desaparece de nuevo, y los elevo y vuelvo a poder verla, así dos o tres veces más hasta que me doy cuenta que los calambres comienzan a asomar, también verme magullado, sangrado y fatigado haciendo ‘’el pajarito’’ me resulta ridículo. 

No estoy para tonterías, me decido a enfrentarme a la ignorancia, tras la puerta pueden haber dos caminos, algo mejor que aquí y la muerte, no contemplo otra opción. Así que, como el gato del tío ese, me decido a ir con los brazos abiertos hacia la puerta. Al cerrar los brazos para pasar, me choco con tal intensidad que desearía tener un botiquín cerca. Por lo que los vuelvo a abrir y paso de lado manteniendo los brazos bien abiertos. Casi podría decir que el escozor ha parado. 

La puerta se cierra tras de mí, y lo que queda es un muro, si no fuera porque sé que no puede ser, juraría que el picaporte de la puerta me ha hecho un corte de mangas antes de desvanecerse. Parece que veo un pequeño halo de luz pero el pasillo es largo y seguro que tiene alguna sorpresa. Otra vez oigo su voz, atormentándome, desconozco si está conmigo o son mis propios demonios. 

Me acerco las manos a la cara por la desesperación y mis dedos comienzan a sangrar. Siento mil agujas en la yema de mis dedos. Del hastío, bajo las manos y la sangre cesa. Extrañado vuelvo a subirlas, y las vuelvo a bajar, y así dos o tres veces más hasta que me dejo la cara como si un niño se hubiera bañado en Eau d’tomate

Sigo caminando, siento sus ojos cerca de mí. Me acecha. Siento su frío aliento en mi cuello. Asustado sigo al frente, cada vez mis pasos son más rápidos, casi descoordinados, me tropiezo pero no toco suelo, por lo que decido seguir al frente. Otra vez los latigazos en las manos. No puedo más, necesito dejar de sangrar y sentirme bien. 

Parece que estoy a punto de girar la esquina que me lleva a la luz. Los golpes son más repetidos pero cada vez más suaves. Creo que llego. ¿Puede ser? Si, parece que si. Mis manos se van recuperando, de la alegría comienzo a emocionarme y al quitarme una lágrima vuelvo a sangrar por los dedos de mi mano. 

Ya noto el aire, estoy a punto de salir. 3, 2, 1, ¡despertador¡.

La madre que lo parió, qué mal rato, la próxima vez que me dé en la mano cuando me muerda las uñas, se entera. Puto subconsciente. 

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